Introducción

Si habéis leído el apartado sobre mí de esta misma página ya sabéis que fui de pequeño un devorador de cómics y libros. En realidad creo que surgió por casualidad aunque no lo recuerdo. Imagino que llegaría hasta mí algún ejemplar y me encandilarían sus dibujos. Luego estuve toda mi infancia leyendo y eso creó un hábito que he arrastrado toda la vida. De hecho, no concibo la vida sin todo lo que me ha aportado la lectura.

Mucho han cambiado los tiempos. Recuerdo que mi madre siempre me comentaba que el mejor regalo que tuvo de pequeña fue un caballito de alambre, que le hizo uno de sus hermanos. ¿Por qué hablo de esto? Porque creo que no podemos comparar nuestras infancias con las de hoy en día. Antes jugábamos al trompo, canicas, cromos, comba, escondite y mil cosas más. Hasta teníamos temporadas específicas para algunos de esos juegos. Los tiempos nos obligaban a ser creativos, no teníamos acceso a tantos juguetes y la imaginación era nuestra mejor herramienta, no nos aburríamos jamás. Si había un alimento para esa imaginación y creatividad, era leer.  Hoy los niños tienen otras preferencias que debemos reconocer y entender si queremos estar a la altura de las circunstancias. No podemos ir contra marea, pero sí asimilarlo y poner nuestro granito de arena para que nuestro hijo adquiera un hábito tan sano como es la lectura.

Niño jugando con móvil

Las distracciones

Cuando observo a mis sobrinos no salgo de mi asombro por lo diferente que fue mi infancia con respecto a las suyas. En cuanto se levantan ya están visualizando vídeos en las tablets de sus «youtubers» favoritos. Cuando los escucho hablando entre sí o con otros amigos, sus temas de conversación son el fútbol, su videojuego favorito o más popular del momento (como ahora el famoso «Fortnite»), sus ídolos del deporte y cosas por el estilo. Vale, tampoco se diferencian en algunos aspectos tanto de los adultos. Pero para ellos usar un móvil, una tablet, un ordenador o una videoconsola es totalmente natural. Para muchos de nosotros ni siquiera existía esta tecnología cuando teníamos su edad. Y las consecuencias que se derivan de esto es que a muchos niños no les motiva la lectura convencional, porque además la asocian a la escuela y al estudio. Así que en este aspecto tenemos un asunto pendiente que hay que afrontar.

¿Cuáles son los beneficios de la lectura en niños?

Podemos dividir estos beneficios en varios tipos:

– De adquisición y estimulación de habilidades.
– Potenciación de capacidades.
– Aprendizaje de valores, actitudes.
– Disfrute

Empecemos a hablar de ellos.

Beneficios en cuanto a adquisición de habilidades

Habilidades lingüísticas. Con la lectura el niño va aprendiendo nuevo vocabulario. Además, empieza a usar de manera correcta el lenguaje y con el tiempo las faltas de ortografía van desapareciendo. Conforme va leyendo el niño entende estructuras gramaticales y semánticas de forma más natural, así cómo expresiones y usos de la lengua.
Habilidades de comprensión lectora. Gracias a la lectura el niño va conociendo aspectos del mundo que los rodea de una forma divertida y amena. Encuentran en los libros temas de todo tipo. Empiezan a entender que son una fuente no sólo de conocimientos, sino de placer y diversión, fomentando su curiosidad y aprendizaje. Además la comprensión lectora tiene un impacto directo en el rendimiento escolar: el niño estudia mejor y obtiene mejores resultados académicos.
Habilidades de expresión. Mientras van leyendo van adquiriendo un mayor vocabulario, que a su vez se va a reflejar en un mejor dominio del lenguaje hablado.

Beneficios en cuanto a la potenciación de capacidades

Potencia la capacidad de atención, ya que requiere que el niño permanezca un tiempo realizando una misma actividad. Asimismo fortalece su capacidad de concentración y la memoria.
-Potencia su imaginación y creatividad. Los libros son herramientas a través de las cuáles los niños viajan a mundos desconocidos y repletos de aventuras. Esta «evasión creativa» también les ayudará en otras facetas de su aprendizaje en la vida, como en la resolución de problemas de manera creativa y no convencional.

Beneficios respecto a valores y actitudes

La lectura favorece la empatía del niño. En los libros el niño descubre puntos de vista distintos del suyo y se ve envuelto en aventuras con personajes con los que el niño empieza a empatizar. De este modo, los libros le ayudan a conocer diferentes puntos de vista y a ponerse en el lugar de los demás.
Cuidar sus libros también les ayuda en cuanto a responsabilidad y favorece su sentido de autonomía.
Fomenta su curiosidad. Con la lectura el niño se hace preguntas acerca de la historia. A veces se anticipa a lo que puede ocurrir y siente curiosidad por los acontecimientos que se están desarrollando, lo que hace que quiera obtener más información y encontrar las respuestas a sus preguntas.

Beneficios en cuanto a disfrute

Leer entretiene y puede hacer disfrutar a los niños con historias y aventuras que les encantarán.
-Un niño que adquiera el hábito de la lectura llegará a sentir verdadera pasión por los libros. Además, esta afición será una gran compañera a lo largo de su vida.

Por tanto si ayudas a tu hijo a adquirir el hábito de la lectura en su infancia, será uno de los mejores regalos que puedas hacerle para toda su vida.

niño hábito leer

Recomendaciones

Hay ciertas ideas que pueden ayudarte para alcanzar nuestro objetivo, o sea, para que tu hijo adquiera este fabuloso hábito. Porque como había comentado al principio, creo que en los tiempos que corren cada vez es más complicado que un niño, de forma natural, lo adquiera por sí mismo, tienen demasiados estímulos que absorben toda su atención.

Buscar aliados en los intereses del niño. Si le gusta la televisión o los videojuegos, podemos buscar lecturas relacionadas. De esta manera acrecentamos su interés y provocamos su curiosidad. Por ejemplo si le gusta jugar al FIFA, le podemos buscar libros infantibles sobre fútbol.
No hacer sentir al niño que leer es una obligación. Desde el momento en el que se le impone tener que leer, esta actividad pasa a formar parte de su lista «negra» de cosas que hay que hacer por obligación. La lectura tiene que ser una actividad agradable y placentera, cosa que no conseguiremos si obligamos al niño.
Hay que ponerlo fácil. Tener libros en casa, acudir a bibliotecas, mercadillos, ferias, librerías… También es interesante tener un espacio de lectura en la casa, puede que una parte del salón o una pequeña salita con sillones y un espacio dedicado a ellos, con estanterías bajas con cómics, cuentos o libros apropiados para su edad y por los que hayan sentido curiosidad.
Leer en familia. Para ellos es muy motivador. Compartir aventuras o hablar de los libros que están leyendo puede aumentar su interés por la lectura. Además de que mejora la comunicación al compartir impresiones, información y nuevos conocimientos. A veces, si es posible, dedicar un momento cada día para esta lectura en familia es muy buena idea. Además, escuchar leer a sus padres mejora su percepción auditiva, su concentración e imaginación.
Ser su modelo a imitar. Si nuestros hijos nos ven todo el día pegados al ordenador o a la televisión, difícilmente podremos hacerles entender que ellos lo que deben hacer es leer más. Vamos, que si no nos ven como modelo a seguir, sobre todo en la infancia, lo vamos a tener complicado. Si al contrario nos ven leer y se dan cuenta de que disfrutamos con la lectura, será más fácil que la incorporen como una actividad lúdica y que elijan un cuento, cómic o libro para leer.
Comunicación activa y respeto por el ritmo natural. Será fundamental que respondamos a sus preguntas o que le demos las claves para que también ellos puedan encontrar las respuestas por sí mismos. No importa si al niño sólo le gustan los cómics y le cuesta leer libros sin ilustraciones. Lo importante es que se habitúen y que se interesen por la literatura, sea del tipo que sea.
Como con todo hábito, hay que intentar buscar la constancia. Lo hábitos, si no están creados, sólo se construyen con unos cimientos firmes, y esto lleva tiempo y dedicación día a día. Hay que intentar que el niño lea cada día algo que sea de su interés y con lo que disfrute, para que la actividad se convierta en un hábito realmente placentero para él.

Recursos en Internet

No sólo tenemos en las bibliotecas y librerías nuestros aliados. También en internet hay miles de recursos gratuitos como cuentos, fábulas, relatos cortos y sitios donde conseguir lecturas para nuestros niños. Sólo hay que saber dónde buscarlos. De todas maneras, para ponértelo más fácil, te voy a dar un listado de enlaces que creo que te podrán servir:

*Mundo Primaria (https://www.mundoprimaria.com/): Fábulas, cuentos, fichas de lectura y mucho más. Muy completo y totalmente recomendable.
*Chiquipedia (https://www.chiquipedia.com/): muchísimos recursos de todo tipo para niños en la etapa infantil. También tienen cuentos, fábulas y hacen recomendaciones de libros dependiendo de la edad del niño.
*Educapeques (https://www.educapeques.com/): es un portal donde tienen una sección dedicada exclusivamente en «lecturas para niños». En ella puedes encontrar lecturas sobre inventos, personajes de la historia, etc. También tienen otra sección sobre cuentos, videocuentos y fábulas.
*HelloKids (http://es.hellokids.com/): en esta página también tienes una sección sobre lecturas infantiles, donde podrás encontrar cuentos para niños.
*Pequelandia (http://www.pequelandia.org/cuentos/): en este portal tienes todo un apartado dedicado a cuentos infantiles (también tienen audiocuentos y videocuentos).

Espero que este artículo te haya ayudado y que si tienes cualquier duda o sugerencia la dejes en los comentarios. Como siempre, gracias por pasarte por mi página. Un abrazo.

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