Introducción

Como escritor que uno aprende a ser, una de las cosas que se quiere saber es cómo aumentar el número de palabras que se escribe al día. Yo escribo entre 2000 y 5000 cada día. Otra cosa es que valgan para algo, pero escribir, las escribo. De hecho, mucho de lo que escribo lo tiro o lo dejo guardado en un cajón. Te contaré algo: gracias a ello aprendo cada vez más, porque a escribir se aprende escribiendo, no hay secretos ni milagros, ni fórmulas secretas. 

Ahora  bien, no es lo mismo escribir un borrador que reescribir, que es un proceso más lento. Así que durante el artículo me refiero a escribir un primer borrador, ya sea de una novela, de un artículo o de un trabajo escrito de cualquier índole.

No hablaré de la planificación, los primeros brotes de las ideas, la programación ni el desarrollo de los personajes, que se realizarían antes de un primer borrador.

 

Durante el artículo me refiero a escribir un primer borrador, ya sea de una novela, de un artículo o de un trabajo escrito de cualquier índole.

 

El primer borrador

Hoy me gustaría contarte cómo realizo yo el proceso de escribir un borrador. Me encanta sentarme a escribir y hacerlo de seguido, parando lo menos posible. En esta primera etapa, no releo casi nunca, a no ser que me haya perdido por alguna distracción. Aún en este caso, leo las anteriores líneas para saber por el punto en el que estaba y continúo.

Antes de ponerme a escribir, eso sí, ya sé qué voy a hacer en esa sesión de escritura. Si tengo una hora y media y quiero escribir mil palabras, por ejemplo, ya tengo preparada una sinopsis con los puntos esenciales de los que quiero hablar. Como veis en la imagen, se trata de las ideas básicas que luego nos van a dar el punto de salida y nos van a guiar a lo largo de todo el escrito.

Hay una discusión generalizada entre lo que es mejor: si dejarte llevar por la «musa» o si planificarlo todo antes de irte a escribir. Es una discusión estéril: a cada uno nos funciona mejor de una manera. Es algo muy particular y no hay nada mejor o peor; usamos lo que nos viene mejor. Pero como en este artículo te hablo desde mi experiencia y soy un escritor de mapa, es desde ese enfoque desde el que expongo cómo lo hago.

Uso de la sinopsis en un capítulo

Con una buena sinopsis ya sabes de qué vas a escribir y no habrá quien te pare: ¡pruébalo!

Ventajas de la sinopsis

Si eres un escritor de mapa, una buena sinopsis no sólo te preparará para escribir del tirón tu artículo o capítulo, sino que hará que escribas mucho más en menos tiempo. Además, es mucho más complicado que te encuentres con una hoja en blanco delante. ¡Ya no la tienes! Ya has expuesto de lo que quieres hablar, de principio a fin.

 

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El proceso de realizar una sinopsis no es cerrado. Habrá personas que sean muy escuetas y otras que se explayarán de lo lindo. Lo importante es que todo lo que escribas va a permitir que el primer borrador de tu manuscrito salga de manera fluida, y que cuando te quedes bloqueado consultes la sinopsis y sepas por dónde continuar.

Nuestro cerebro está programado para rellenar huecos vacíos de una manera lógica. Cuando empieces con la sinopsis y termines un punto, continúa con el siguiente, con un guión, un asterisco o lo que sea. Llegará un momento en el que te sea tan fácil como respirar. Si ya has realizado un proceso anterior de planificación en tu proyecto, escribir una sinopsis para cada capítulo, escena o parte de tu manuscrito te va a resultar muy sencillo.

Por otro lado nuestra sinopsis no es definitiva. La hemos creado con el propósito de guiarnos a través de nuestro primer borrador. Su objetivo es hacernos fácil saltarnos el temido bloqueo del escritor y empezar a escribir nada más empezar. Pero esto no quiere decir que tengamos que seguirla al pie de la letra. Es un proceso mucho más orgánico. Mientras nos mantengamos fieles a la planificación de nuestro proyecto no hay problema. El resultado final puede variar mucho entre lo que habíamos escrito en la sinopsis y lo que escribimos en nuestro primer borrador: pero eso no es nada malo, porque ya habrá cumplido su propósito. Además siempre podemos ir reorganizando nuestro plan inicial: no hay nada cerrado, salvo lo que tú decidas que lo esté.

 

Nuestro cerebro está programado para rellenar huecos vacíos de una manera lógica. Cuando empieces con la sinopsis y termines un punto, continúa con el siguiente, con un guión, un asterisco o lo que sea.

 

Otros factores para escribir más palabras al día

Por supuesto hay muchos otros factores que intervienen en que vayamos aumentando el número de palabras que escribimos día a día. Aunque soy de los que piensan que más vale ser regular y escribir quinientas palabras todos los días durante un año que escribir cinco mil palabras un día y después estar tres meses sin escribir ni una.

Uno de estos factores es que cada cosa que escribas te apasione. Pregúntate si te emociona ponerte a escribir. Si estás deseando lanzarte en plancha al teclado, te aseguro que escribirás mucho más que si es un tema que no te apasiona o un capítulo que se te atraganta. Pregúntate además si merece la pena ponerte a escribir de algo que no te cautive.

Otro factor es el tiempo. No es lo mismo que puedas dedicar una hora al día que seis, ¿no? Pregúntate de dónde puedes sacarlo, dónde vas a estar más cómodo escribiendo y cuándo. Es importante que encuentres esas respuestas porque también son elementos a considerar.

También es recomendable que te pongas metas y registres tu evolución. Esto te irá estimulando a mejorar día tras día y a conseguir un ritmo en el que te encuentres a gusto. Creo que lo más importante es la regularidad. Además, si tienes un blog, trabajas en varios proyectos a la vez y encima tienes que estar en contacto con unos y otros, al final del día acabas escribiendo una auténtica barbaridad. Por cierto, te recomiendo un planificador para escritores, o bien un calendario. En Literautas te ofrecen uno que puedes imprimirte y encuadernarte en este enlace.

Hay que concentrarse en el foco actual

Enfoca tu esfuerzo

Por último también me gustaría destacar un factor que a mí me parece muy importante: el foco. Cuando pones el centro de atención en algo en concreto no dejas que tu mente te distraiga con problemas de tipo global. Si estás escribiendo el primer borrador, pon tu foco en él. Ya llegará el momento de revisar y reescribir. Hay muchas herramientas que te pueden ayudar a escribir más y de manera más cómoda, que pueden hacerte ganar tiempo y hacer que tu manuscrito gane en coherencia y calidad. Recuerda las que hemos mencionado en este artículo: sinopsis, la pasión, el tiempo, las metas y el foco. Estoy convencido de que puedes lograr unos resultados asombrosos teniendo en cuenta lo que hemos hablado.

Espero que te ayude y como siempre, ¡gracias por visitarme!

 

 

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